Sentencia:


"Cuando pronuncias, piensas, intuyes o escribes "JesuCristo", te quitas de un tirón a los demonios de encima". Para comprender bien esto, te recomendamos leer:


"Nuestra búsqueda de la verdad es constante, por etapas, y el inconformismo e imperfección humanos nos deja cerca de una realidad: lo que hoy damos por bueno, tal vez mañana lo eliminemos, de este sitio y de nuestros principios"

Saludos a quienes nos ven desde: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bangladés, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Camboya, Canadá, Chequia, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estados Unidos, España, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Japón, Kenia, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Líbano, Malasia, Malta, Marruecos, México, Nepal, Nicaragua, Noruega, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Rusia, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Taiwán, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Vietnam...


COLABORACIÓN MUTUA

Podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si la temática es disidente (no necesariamente), heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.




DIOS EXISTE





Que conste que no tengo intención de convencerte por la vía "llevo razón" (ni por ninguna otra similar), pues mi tesis versa sobre la intuición.

Dios existe, por las siguientes intuiciones:

Tiene que existir, como estímulo esencial en la vida humana, y como contrapeso a tanta manipulación mental proveniente del Mal. Ya se sabe que las dualidades pueden romperse en grados, en este caso indefinidos de regularidad o lo intermedio entre bueno y malo.

El concepto verdad no es tangible, no puede ser captado por nuestros cinco sentidos, es un compuesto de verdades; una de ellas, una conjetura bajo presupuesto racional, "Dios existe", no puede ser demostrada, ni bajo prisma científico, ya que el objeto de este tema no pertenece a la dimensión material tal y como la comprendemos de manera ordinaria. El raciocinio y la lógica física, química, matemática, etc., luego de análisis perpetuos, nunca llegará, se intuye, a respuestas definitivas probatorias. Solo nos queda otro sentido, la intuición, que habita fuera de la materia, sesera inclusive, a pesar de las teorías conductistas y otras, que la sitúan en uno de los dos hemisferios cerebrales: es como si lo trascendente (alma y sentimientos) hubiese que situarlo en la cabeza y de suerte forzada. La intuición resume al máximo, sin estudios, medidas, conclusiones, argumentos..., va al grano. Dios existe, y mi interior no cerebral es el lugar de este barrunto.

Abordemos ahora la cuestión desde un punto de vista no creyente

"Un ser creador no puede existir, porque no es comprensible que con su bondad infinita permita el sufrimiento humano".  Más o menos es esa la idea de muchos escépticos. La respuesta es sencilla y complicada a la vez, además de difícil de asumir por una mente perezosa y/o testaruda. La Escritura Prodigiosa, a mi modo de entender, es un Misterio no resuelto por los historiadores, la ciencia y otros inquisidores y buscadores racionales de las verdades metafísicas (en este caso, meta-metafísicas); es la Réplica Sagrada... La supuesta bondad divina sin límites, es eso, hipótesis (incluso creencias) de mentalidades incrédulas. Las historias humanas recopiladas en el Antiguo Testamento no dejan mucho lugar a dudas: Dios es implacable frente al mal, y éste radica en el hombre en grado sumo. Intuyo que las bondades del Creador no suelen ser bien entendidas. Quizás en Él el exceso de sentimentalismo no tenga cabida (en lo humano es desmedido), y tal vez lo glorioso sea justo, completo, perfecto e intuitivo: prescindible de estructuras mentales intrincadas.

Los racionalismos extremos impelen al individuo a alejarse cada vez más de la síntesis "Dios"; a medida que "avanzas" dentro del laberinto, o en el camino del horizonte inacabable -es como andar sobre una esfera, por ejemplo la terrestre (según teoría oficial, aunque hay otras), en línea recta; llegarás a la pregunta eterna, no a la respuesta determinante-, te alejarás de la salida número uno, para llegar a la meta o salida número dos, y así hasta que no puedas más y te des por vencido (de algún modo, consciente o inconsciente). Dios existe, por las intuiciones citadas y por otras que no expongo aquí y ahora.

¿La Biblia es un invento exclusivo de los hombres? Decir sí sin reparos es osado, porque has de asentar dicha afirmación sobre bases demostrables y tesis que a otras se oponen (muchas, en un sentido u otro, bien y muy bien argumentadas). Presentimos que las dudas racionales siempre están ahí, como sombras o fantasmas o intuiciones.





Rauvl




La intuición un regalo de Dios a los hombres


Einstein dijo: “La única cosa realmente valiosa es la INTUICION “. Pero, ¿qué es la intuición? Bueno, si yo tuviera que definirla, como la siento, diría de ella que es el acceso a una fuente infinita de información, que está ahí, y que si es bien usada nos pueda dar muchas satisfacciones. Además, me atrevería a decir, que es como un canal de comunicación entre nosotros y Dios. En la biblia se puede encontrar escritos que hacen referencia a la intuición, como por ejemplo, 1 Corintios 2:11 "Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios."

De acuerdo a mi experiencia puedo indicar que Dios tiene dos formas de comunicarse conmigo, una directa y otra indirecta. Indirectamente se ocupa de que me “ocurran” cosas, que aparentemente se podrían interpretar como casualidades. La otra es directamente a través de la intuición. Cuando siento algo que me mueve por dentro, una especie de presentimiento, no lo ignoro, actúo de inmediato. Me imagino que ambos mecanismos de comunicación son parte de la divina providencia, que es el medio por y a través del cual Dios gobierna todas las cosas en el universo. Esto incluye al universo en su totalidad (Salmo 103:19), el mundo físico (Mateo 5:45), los asuntos de las naciones (Salmo 6:7), el nacimiento del ser humano y su destino (Gálatas 1:15), los éxitos y los fracasos humanos (Lucas 1:52), y la protección de Su pueblo (Salmo 4:8). Esto tira por tierra la teoría de que el universo sea gobernado por el destino o por la casualidad.


Las que por naturaleza fueron dotadas de una potente y desarrollada intuición son las mujeres. Rudyard Kipling  dijo respecto a ellas: “La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre”. Estoy de acuerdo con ello, por eso mejor no mentirle a una mujer, te pillará fácilmente y podría traerte consecuencias.


Ahora bien, si somos capaces de escuchar a nuestra intuición, o sacarla al exterior usando elementos adicionales, nos ayudará a ir por el camino apropiado, desde donde estés y a donde quieras ir. Es por esto que debemos tratar de comunicarnos diariamente con esta facultad para así convertirla en un hábito de conexión que nos dará múltiples beneficios. En esa conexión sentirás que no estás solo y que tus intuiciones empezarán a multiplicarse.


En definitiva, la mente intuitiva es un regalo y la mente racional, un leal siervo. Pero nuestra sociedad actual honra al siervo, se olvida de escuchar la voluntad de Dios e ignora por completo su regalo.




Publicado con el permiso del autor.


Dudas de Kant y la Intuición de Dios






A partir de la lectura de un ensayo(*) hemos intuido la idea que Kant tenía respecto a Dios. El argumento kantiano (se infiere) va desde el intelecto humano; pasando por la concepción de que no es posible comprender y conocer a Dios; hasta interpretaciones de la Intuición divina; la coincidencia en el Intelecto de Dios de la representación con lo representado; las interpretaciones de los predicados y atributos del Ser Supremo; vías para una posible comprensión del peliagudo asunto (negación, eminencia y analogía); oposición a un concepto antropomorfo de Dios; teísmo (creador del mundo, aunque ajeno a religiones); existencia Independiente (solo Uno); posible influencia de la Divinidad, o no, en todo, teniendo en cuenta que no se trataría de un Ser de naturaleza sensible a la manera del hombre y sus cinco sentidos; y la diferencia entre el intelecto y la intuición humanos y divinos.


La diferencia entre Dios y nosotros no es posible saberla, en todo caso se intuye. Éste y miles de ensayos anteriores y posteriores son la prueba inequívoca de lo dicho. Saber no es otra cosa que interpretar; bien porque interpretas una parte de la realidad y luego la das a conocer; bien porque hagas tuya una apreciación ajena (re-interpretas; eso sí, y generalmente, con el resultado de una consideración inexacta con respecto a otra, en apariencia gemela). El hándicap radica en que Dios, no sabemos si es, o no, una parte de la realidad, o si la realidad es (o no) una porción de Dios.

Todo pasa (es obvio) por el intelecto humano, cuando se trata de llegar a algún lugar de confirmación racional haciendo uso de estrategias de igual guisa. La construcción argumentativa puede llegar a ser, analíticamente hablando, infinita en lo cuantitativo; por lógica, sabiendo que en algún punto hay que pararse, cualquier verdad, por extraordinaria que aparente ser su composición y resultado, no será otra que especulación. Dicho esto, deducimos que no es posible para el ser humano conocer y comprender a Dios (con presupuestos filosóficos o similares), en cierta sintonía con lo que el ensayo referido atribuye al pensamiento de Kant.

¿Podríamos definir la Intuición de Dios obviando la nuestra?... Creemos que no puede ser (¿o sí?). Veamos. Imaginemos que el único enlace entre nosotros y Él fuese la intuición: una inteligencia no racional, no instintiva, no psíquica a la manera tradicional (subconsciente, consciente, etc.), no biológica, sino incomprensible, inmediata, interna (de un interior indescriptible), inesperada y mágica, incluso lo siguiente a metafísica. Tal vez, así, podamos acercarnos al entendimiento que nos comunique, de algún modo, la Intuición divina; un tipo de respiración (no física) bipolar: Dios nos intuye o nos presiente (en positivo); y nosotros a Él (en negativo).

Pensamos ahora lo siguiente. Las inteligencias humanas -descritas en el párrafo anterior- son símbolos creados por Dios, y lo que simbolizan (o hacia donde apuntan), es Dios Mismo, Quien tiene la capacidad de dividirse en fragmentos, formas, inteligencias y entendimientos ilimitados; o porque Él no tenga ni principio ni fin; o porque "infinito" equivalga a "no se sabe si tiene o no fin; acaso pueda intuirse". Tratar de entrar en su Mente se antoja misión imposible. Solo nos queda una opción: leer su Palabra o el Libro Sagrado (agrego: Mágico).

Kant se refiere a varias vías de conocimiento y acercamiento a la Inteligencia de Dios, Eminencia, Negación y Analogía, pero veo otra, instantánea y no manejada a nuestro antojo: la intuición; con ella caemos en esta cuenta: según la ensayista, Kant habla de que la influencia que este Ser pueda ejercer sobre todo lo creado (humanidad y naturaleza) viene directamente desde su Naturaleza no sensible (más allá de los cinco sentidos humanos) y en oposición a una idea de forma divina antropomorfa; además de explicarlo como Independiente (una sola Entidad).

Quedamos a la espera de conclusiones intelectuales divinas.   




Rauvl




(*) Laura Alejandra Pelegrín. "Dios conoce todo a priori, tiene un intelecto puro e intuitivo. La determinación kantiana de los predicados psicológicos de Dios por vía especulativa". Universidad Diego Portales - Santiago de Chile - Chile. 2014. 



Ejército Divino








Es una ingenuidad pensar que Dios sea una Entidad bondadosa sin condición. La fuerza existencial de esta potencia extraordinaria (se intuye) no necesita medirse a otra espectacular, pero no tan impresionante, El Mal, aunque si lo hace, sus motivos tendrá (o son incomprensibles por nuestras deducciones mundanas o hay que buscarlos, con toda la paciencia imaginable, en un mar de Palabra o Evangelio). El único ejército divino (realmente práctico y eficaz) ha de ser férreo, implacable, tenaz e inteligente sumo; sin estas y otras cualidades fracasaría en el intento de ajusticiar al maligno. Éste domina en casi todos los ámbitos humanos; estructuras sociales; sistemas de creencias; organizaciones, "discretas" o no; culturas y costumbres; dogmas, filosofías y doctrinas; y un largo etcétera de elementos que conforman la apariencia y el fondo de este mundo (presente y pasado; lo del futuro se nos escapa).

Este infierno no es apto para ingenuos; o vendes tu alma o la pones bajo recaudo marginal. Hay que decidirse, para no estar perdido; en todo caso, son muy pocos quienes consiguen manejarse en esa dinámica o realidad descubierta ("equidistante") -quien esto escribe, no goza (aún, o en la medida que desea) de esa suerte gloriosa-. Si te dejas llevar por el sentido común, que no es el tradicional sexto sentido, sino la suma de los cinco sabidos más otro de dudosa y oscura procedencia, la confusión reinará, según mi criterio, en tu vida. Así pues, solo queda el camino de la decisión: resolver o morir; no me refiero a la muerte del cuerpo y de un trozo de mente, sino a la del alma.

El niño nace vivo (en muchos aspectos), a los pocos años empieza a morir, el mundo adulto lo condena a un perecimiento lento o a una crucifixión ineludible (en apariencia). El ser humano fallece un poco cada día (o un mucho otros), y cada vez que sufre y se angustia (en la circunstancia que sea), se aleja, quizás en un grado inversamente proporcional, de la Vida (del alma) y de la resurrección en Jesucristo: un ser Vivo en Alma y Espíritu. Recuperar la lucidez del infante te acercará a la locura de la fe. Con la primera intuirás tu esencia, mezcolanza de bien y otras características humanas y positivas, comprendidas o no por la humanidad, propias de nuestra naturaleza, divina en esa etapa. Con la segunda sangrarás, una sangre descongestionante, y sobre todo una manera incomprensible (para cabezas racionales límite), pero real, de fenecer en tu maldad y renacer en la otra parte mental y en el Rey del mundo espiritual e intuitivo.




Rauvl


Un Mensaje Inteligente









El ateísmo acostumbra a negar a Dios, Éste sería una invención de los hombres; en la actualidad el ateísmo está de moda, los ateos son legión. Hay creencias y creencias; una de ellas: aceptar casi todo cuanto sale de la pantalla del televisor, del cine, la prensa escrita y los discursos políticos (es por comentar solo cuatro de los innumerables elementos contaminantes de la salud mental humana). En cambio, si le hablas a alguien de Jesucristo, generalmente se escandaliza, y lo notas, no en sus palabras (en ese caso, sobran), sino en sus gestos.

La maldad que nos ronda es alarmante (¿alguien en su sano juicio puede negar esto?), y sin embargo el mensaje cristiano (no católico: comprender bien este matiz es dar en cierta diana) es bondadoso. Que sea compasivo no equivale a sensiblero; en el Nuevo Testamento los apóstoles, bajo la influencia del Espíritu Santo, preconizan la Justicia Divina, y ésta puede comprenderse como estricta e implacable, pero los matices son más que importantes, y es por ello que nos hemos parado en R.V.G. Tasker (1895-1976) y en su obra "La Doctrina Bíblica de la Ira de Dios"(4). Destacamos algunas frases y versículos y otras referencias bíblicas.

-"El amor divino trasciende al amor humano y la ira divina trasciende a la ira humana".

-"Darnos cuenta de que nos encontramos bajo la ira de Dios y en desgracia (es decir, sin gracia) es el paso preliminar de la experiencia de su amor y su gracia".

-"Debemos notar, de pasada, que este elemento permanente de la ira divina es una característica que la diferencia de la ira humana mezclada siempre con el pecado".

-Romanos 1:19-32.

-"Ser idólatra, sea cual sea la forma que tome la idolatría, es estar bajo la ira de Dios".

-"Como comentó R. Haldane: 'La misma creación que declara la existencia de Dios y publica su gloria, prueba también que Dios es el enemigo del pecado y el vengador de los crímenes de los hombres, de manera que la revelación de la ira divina es universal extendiéndose a todo el mundo y nadie puede alegar ignorancia' ".

-"El hombre, al pecar, se sumerge en mayor pecado y en la corriente de miseria y frustración que el pecado trae siempre consigo".

-"El abandono procedió de la divina justicia, pero las consecuencias de la corrupción del hombre, en la cual Dios no tiene parte alguna".

-"El abandono es una acción negativa de Dios, o mejor dicho, una negativa a actuar, en la cual Dios es soberano y dueño absoluto, pues no estando obligado a conceder la gracia a nadie, es libre de retenerla según su beneplácito, de manera que en la retención de la misma no hay injusticia".

-"Charles Hodge, parafraseando acertadamente este texto lo tradujo así para resaltar el juego de palabras que se da en el original: 'Como que ellos no aprobaron a Dios, Dios los entregó a una mente que nadie podría aprobar' ".


-"La ira de Dios --como se ha dicho con acierto-, es un affectus tanto como un effectusuna cualidad de la naturaleza de Dios, una actitud de la mente de Dios hacia el mal".

En Génesis (Antiguo Testamento) se dice que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, pero se intuye que la referencia señala a lo espiritual. Entonces, teniendo en cuenta esto, ¿por que habría que entender al pie de la letra todo cuanto leemos ahí? Además, el N. T. es un segundo pacto divino con el ser humano, y en él se abren las puertas del perdón, la redención y la generosidad sin límites, entre otras recompensas gloriosas. Un último apunte en este contexto: Dios, es fácil adivinar, por lógica si se quiere, como creador del mundo y del ser humano (hipotético, si te cuadra mejor), nos vigila, protege y guía. Desde nuestro punto de vista imperfecto interpretamos que: exagera cuando lo cree necesario; amenaza si es preciso; se encoleriza en casos puntuales; pero también recompensa, aconseja y premia con su Gracia.

¿A dónde llegamos?... A la intuición (una vez más)... Si eres ateo, primero (acaso) habrías de preguntarte si lo eres en un alto grado; después, recapacitar sobre lo siguiente: Dios se intuye, no es cuestión de saber, demostrar, percibir con los cinco sentidos, y explicar con lógica y con argumentación... El mensaje de Jesucristo, verdadero o falso, porque Él fuese o no Hijo de Dios, es práctico, ilusionante, esperanzador, bueno, en este mundo satánico que mal vivimos, y sobre todo lúcido. Es un mensaje inteligente, teniendo en cuenta que sobre la base atea no hay opción ilusionante y esperanzadora que se proyecte hacia un futuro posterior a la muerte, ni hacia un presente alentador, si damos valor de realidad a lo que vemos en este tiempo. Es comprensible que gente joven no se preocupe del largo plazo, pero piensa por unos instantes en un enfermo terminal, muchos ancianos o personas extremadamente desesperadas: en alguien que de un modo u otro sufra lo indecible; y no solo eso, sino que sepa que, por un motivo u otro, le queda poco tiempo de vida... ¿Te sitúas bien en la problemática?... Entonces...

-Si piensas que todo acaba tras el último latido, qué angustia, o qué aliciente (porque finalizaría el sufrimiento).

-Si albergas la esperanza de vivir otra vida (mucho mejor que ésta), qué aliciente.

-Si piensas que acaba para siempre tu relación con los seres queridos, qué angustia.

-Si albergas la esperanza de un reencuentro con ellos, qué aliciente.

-Si piensas que serás juzgado, que angustia, o qué esperanza (dependiendo de tener, o no, remordimientos de conciencia).

-Si albergas la esperanza de ser relativamente perdonado (desde nuestro punto de vista incompleto), qué aliciente (por relativo que sea).

-Si piensas que el cielo y el infierno son esta vida, qué aliciente y qué angustia al mismo tiempo.

-Si albergas la esperanza de un continuar, averno o angustia y estímulo o paraíso, qué angustia y qué aliciente.

-Si tu intuición te ancla en el ateísmo, qué angustia, o qué aliciente.

-Si tu intuición te mantiene en la fe, qué aliciente y qué angustia -pensando en un juicio (definitivo o actual)-.

-Si tus preguntas a este tema siguieran indefinidamente, qué angustia.

-Si tu síntesis es absoluta y tu fe, descansada en tu intuición o ausencia de análisis (inteligencia lógico-racional) interminables, te tranquiliza en este fondo, qué aliciente o inteligencia del alma o espíritu.

Qué angustioso es, se barrunta, querer tener fe y no poder tenerla. Quizás la solución radique en comprender que a ella no se llega por camino forzado alguno: primer paso que se da por la senda del aliciente.





Rauvl

Espíritu Santo








Mediante la siguiente analogía trataré de explicar Qué es, a mi modo de intuir, el Espíritu Santo. Imaginemos que la mente humana es una cámara de fotos, una réflex manual y al mismo tiempo automática. Esta máquina tiene en su interior un mecanismo llamado diafragma, y éste puede abrirse (o no) en diferentes grados y además, puede hacerlo a distintas velocidades de obturación. Si entiendes un mínimo de técnica fotográfica, te será más fácil comprender lo que sigue.

Pensemos ahora que un ser extraordinario (Dios) tiene el poder, la capacidad o el recurso de observar su creación, y nosotros fuésemos parte de ella. Él nos ve, desde alguna dimensión "lejana" o desconocida, en grupo, no necesariamente persona a persona, aunque pueda distinguir señales emitidas por algún ser humano concreto porque, de alguna manera, sobresalga, en un sentido espiritual, no material y no egocéntrico.

Cuando este Ser se fijase en alguien íntegro, poco afectado por las dinámicas social, política, cultural, religiosa, económica, filosófica..., que predominan en este mundo inhumano, proyectaría, no sobre él, sino sobre un perímetro más o menos extenso, un haz de luz que, ya sí, él, recibiría (una pequeña parte) en su interior a través del diafragma o apertura intuitiva: el hándicap radica en que solo quien tiene activo el sensor podría ser receptor de la emisión divina. La cantidad de luz (Espíritu Santo) obtenida y almacenada equivaldría al nivel de simbiosis entre un ser humano y Dios. También lo podríamos definir como Intuición Gloriosa en sintonía con intuición humana. Comprendiéndolo así, podemos concluir: una individualidad intuitiva es aquella que dispone de un dispositivo abierto, pero una muy intuitiva, la que puede manejar a su antojo la apertura y la velocidad, pues decide cuánta cantidad de luz (Intuición divina o Espíritu Santo) recibir y qué velocidad de obturación conectar en un momento dado.

Para finalizar esta tentativa quiero exponer con brevedad lo que pienso sobre el individuo social, porque así, a mi modo de ver, se hace más sencilla la comprensión de lo expuesto en los párrafos anteriores: es un ser humano adoctrinado por el sistema, y manipulado, se le reduce la capacidad intuitiva que posee al nacer (se le mantiene bajo mínimos), o dicho en otros términos, utiliza su mente o máquina fotográfica en programa automático... El paso aberrante que sigue es el de entendimiento transhumano y robótico o cámara digital, que por desgracia ya está aquí. Cuando desaparezcan definitivamente las analógicas habrá desaparecido a su vez nuestra especie (tal y como la discernimos ahora), pero albergamos la esperanza de que Dios, Jesucristo, El Espíritu Santo, en comunión, por separado, u otra Magia, Misterio, Realidad, etc., no lo permitan.




Rauvl   








Jesucristo y la Vida






De lo que se trata en esta vida es de ser feliz, así de simple, pero nos complicamos la existencia de una manera enrevesada. He llegado a una conclusión: hay que pararse en algún lugar, siempre y cuando dicho espacio sea lo más parecido a un remanso de paz; cualquier otra dinámica se me antoja perder un tiempo precioso. Dicho esto, agrego: Jesucristo (La Vida, no la muerte ni el Vía crucis católico y romano)y sus mensajes amables son un bálsamo indescriptible pero imaginable, y sobre todo urdido a base de intuición. El Nuevo Testamento (recurso escrito para respondernos a cualesquiera preguntas relacionadas con el cristianismo) sería (si alguna indagación o investigación fiable y resistente a la avalancha atea imperante en estos tiempos de automatismos progresista, cientificista, darwinista y transhumanista no demuestra que todo esto es una maniobra manipuladora del imperio romano desde el siglo IV); primero, un nuevo pacto de Dios con los hombres, después del basado en el Antiguo Testamento y en los preceptos de la Ley; segundo, la Propiciación: ese tormento espiritual que soportó Él (mucho más extremo que el puramente físico en una cruz de madera) para tranquilizar la llamada Ira del Padre, de exhortación al arrepentimiento y a la fe. Con engaño o sin él, el Mensaje me parece práctico, apropiado en estos tiempos de inversión de la comprensión de la realidad y, ahora mismo, intuitivamente hablando, verdadero. Con ello nos quedamos, con esa sensación de mirada interna que contempla el exterior, ya diferente.


Alcanzar esta fe, lo reconozco, no es fácil (a mí me ha costado y mucho), pero ¿qué es sencillo? Tampoco es cómodo mirar profundamente al centro de nuestro ser, además de arriesgado, porque a nadie le agrada ver cómo se le rompen los esquemas mentales, y si hay que mirar se mira pero hacia otro lado (es el modo ordinario del pensamiento ateo), que no es otro ámbito que el de siempre. Para llegar a Jesús es necesario, a mi modo de intuir, tener conciencia de que "aquí y ahora" (no un tiempo lineal) existe otra dimensión real, mundo, más allá o como queramos denominar. En mi caso, me baso en experiencias e intuiciones, propias (especialmente) y ajenas. Estar convencido de que hay "otra cosa" a nuestro lado pasa por los presentimientos, lo cual se aleja de presupuestos filosóficos, lógicos, racionales sumos, científicos, etc. Con teorías e hipótesis podemos concluir que sabemos algo sobre algo; se sabe porque se aprende, se nos enseña o adoctrina.


Creer en Dios a partir de un libro sagrado o las pláticas de familiares, sacerdotes, docentes, amigos, etc., también puede equivaler a adoctrinamiento, y no lo dudamos, pero tratamos de dar un paso más, y llegar hasta la intuición, esa inteligencia nuestra que nos pone en bandeja de plata conocimientos muchas veces no esperados. Entras en la fe sin saber cómo(1), te coge desprevenido, es algo repentino, y sobre todo asombroso.

Si el otro mundo es insensible para nuestros cinco sensores biológicos, todavía nos queda el barrunto: con él accedemos a lugares "imposibles", no ineludiblemente poéticos: un poema puede hacer suya una escena o una circunstancia ortodoxa y descomponerla, para después armarla, unas veces en visiones heterodoxas, o disidentes y alejadas de ficción, realidad posible o inconsciencia, y otras en envoltorios bellos, incluso imitando lo sublime, pero sin alterar las opciones potenciales y previstas en el anagrama. Disentir del funcionamiento de nuestras sociedades es tarea mental complicada, me hago cargo, pero igual es recomendable descongestionar el conocimiento adquirido, soltarse, ser uno mismo. Si te alejas de dogmas impuestos por los poderes establecidos (los que mandan y los que aparentan mandar; estos no deciden finalmente, pero dogmatizan por encargo), por alguien de tu entorno, y también por ¿tu gran y desconocido enemigo (tú mismo y tu inconsciente afectado)?, te acercas a la inversión de lo invertido.


En ese "poner las cosas en su sitio" puedes situarte a orilla de la Palabra Jesucristo; ésta, por sí misma, ahuyenta de ti a demonios, miedos y complejos. ¿Por qué pasa esto? No lo sabemos, es un misterio, un universo fijo (tal vez); acaso lo que está en su lugar (en el Lugar) es la fe: el siguiente paso, luego de la intuición.




(1) En este contexto cabe la idea de Espíritu Santo, y sobre ella exponemos algo en el post anterior, "El gran pulpo".

Rauvl



El gran pulpo







Intuimos que la iglesia católica romana (lo escribimos con minúsculas porque este imperio, el romano, nos gusta menos que poco) es el gran pulpo. La Humanidad (en este caso sí, con inicial mayúscula, para darle simbólicamente el peso que tiene: mucho y eterno), en esta intuición, sería la presa, y estaría atrapada entre los brazos y los innumerables tentáculos del depredador por antonomasia. Cada apéndice es, lo afirmamos (un asentimiento intuitivo, como cualesquiera de las afirmaciones que leas en este intento), una estrategia, un plan, y sobre todo un engaño. La humanidad (bendita especie) ha estado, está y estará, atada de pies y manos, y en esta quietud poco puede hacer para liberarse del yugo.

De todos modos, podemos: preguntar y preguntarnos; cuestionar y cuestionarnos; indagar; investigar (lo siguiente a pesquisar); promocionar; publicar; definir; analizar; soñar, espiritualmente hablando; intuir (esto por encima de cualquier otra inquietud); diseñar en nuestra mente otro mundo (más humano; mejor dicho, humano tan solo, lo cual equivale a extraordinario); buscar la Verdad; apartarnos del mal, allí donde nos lo encontremos; ser creativo, en esta sociedad grosera y adoctrinadora; desarrollar nuestra individualidad (vs. individualismo, ego desmedido, personalidad autómata o sujeto social esclavizado por un sistema manipulador de masas); tener fe, en Jesucristo (es una recomendación), en sus mensajes, al alcance de cualquier ser humano que anhele desprenderse de la iniquidad que nos gobierna y que lo ha enajenado de su naturaleza esencial -quien dice Jesús dice otro Humano-Dios, pero que ofrezca Esperanza-. 

No entro a valorar teorías e hipótesis históricas: si nació realmente o es un invento o maniobra del imperio romano para inculcar a la humanidad una disyuntiva sibilina (catolicismo vs. cristianismo), con fines perversos, si el Nuevo Testamento también es un fraude, etc... Lo sustancial, a mi modo de ver, es el Mensaje o totalidad de mensajes; por ejemplo, "Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34); pero cuando miras y ves lo que hay, te das cuenta de que vivimos en un mundo invertido, porque lo que priva es lo contrario: seguimos otro precepto: "que os odiéis los unos a los otros"; hijos enfrentados a sus padres, padres a sus hijos, hermanos que odian a sus hermanos y un largo etcétera.

Tener fe va más lejos que los análisis racionales interminables, y digo bien, inacabables, incapaces de cerrar cuadraturas o círculos; la fe es directa, sintética, espiritual o intuitiva; va al grano, todo lo contrario a la razón estricta, que busca sin descanso una aguja en un pajar kilométrico, por no decir de extensión infinita. La razón no es útil para arrancarse de la piel tentáculo alguno, el diablo se alimenta de ella. El infierno se piensa, pero la gloria se intuye.

De la Trinidad, Padre, hijo y Espíritu Santo, Éste es el componente que más se ajusta a mi tesis en relación con la intuición; sería lo equivalente a Intuición y cada ser humano, una chispa divina. Con ello no tratamos de adaptar nuestra idea a la de Dios; esta especulación ha llegado a mi mente de manera inesperada, como si un destino, apenas presentido, saliese a nuestro encuentro.


Rauvl

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS -Miguel Rosell Carrillo-



Nos ha parecido muy interesante este artículo escrito por Miguel Rosell Carillo sobre otra visión de la Iglesia Católica Romana y de la Orden Jesuita, que no concuerda con la que suele mostrarse en los medios de comunicación de masas. También, un homenaje a un ex-jesuita (Alberto Magno Romero Rivera) muy crítico con, lo que éste llama, basándose en el "Apocalipsis o Libro de las Revelaciones", en sus investigaciones y en sus experiencias, La Grande Ramera (dicha Iglesia); y referencias a Eric Jon Phelps, otro investigador. Un texto que puede escandalizarte, o tal vez sorprenderte, pero no te dejará poso alguno de indiferencia (a nuestro modo de ver).


EL SILENCIO DE LOS CORDEROS


Breve exposición de la existencia, manejos y finalidad de la Orden Jesuita 

 “Oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble” (Apocalipsis 18: 4-6).


Un homenaje merecido 

 Personalmente, doy gracias a Dios por todos Sus hijos que aman la verdad, la buscan, la muestran públicamente, y están dispuestos a defenderla, aun por encima de sus propias vidas. En este sentido, y en este artículo, quisiera rendir un emotivo homenaje a los hermanos que ya partieron con el Señor, muchos de ellos asesinados por ser valientes y decir la verdad, como lo fue el Dr. Alberto Rivera, ex jesuita. 

 Rivera fue un campeón defensor de la fe, habiendo militado antes por años en las filas del oscurantismo. 


 “El Dr. Alberto Rivera, ex jesuita” 

Un portavoz muy cercano a Rivera, declaró lo siguiente:

 “Deseamos informarles que el 20 de Junio de 1997, el muy amado hermano en el Señor, Alberto Rivera fue envenenado, y la iglesia de nuestro Salvador, perdió otro santo por manos criminales. Alberto fue asesinado en su misma congregación por gente que él conocía. Estas personas iban disfrazadas de santos del Altísimo, y hacían el papel de santos, con el propósito de matar y destruir a los santos amantes de la palabra de Dios”. 

 Alberto Rivera, el cual fue difamado y calumniado numerosísimas veces, y varias otras escapó de diversos intentos de ser asesinado, al final sucumbió a manos de sus verdugos. Podemos decir sin temer a equivocarnos, que él dio su vida por defender ardientemente la fe una vez dada a los santos (Jud. 3, 4). 


El silencio de los corderos 



 Llegados a este punto, yo me pregunto, ¿por qué no habrá más hermanos que se pongan en pie en el mismo espíritu de todos los que lo hacen y lo han hecho, levantando bien arriba con valentía y arrojo la bandera de la verdad de Cristo, aun a costo de su reputación, e incluso llegado el caso, de su propia vida? 

 Muchos, en definitiva, temen más al diablo que a Dios, llegando a creer que el maligno puede llegar a tomar represalias muy dolorosas contra ellos si así hacen, y prefieren seguir la filosofía poco comprometida del silencio de los corderos…es decir, no hacer nada, no decir nada, y prefieren dejar para otros lo que ellos deberían también hacer, olvidando que al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado (Sgto. 4: 17). Es un asunto de omisión y negligencia, lamentablemente comunes entre nosotros los creyentes. 

 En vez de levantarse como atalayas ante cualquier falso maestro, precursor de herejía o sistema idolátrico, como sin duda alguna lo es el catolicismo romano, la excusa que anteponen es la siguiente: “Usted, hermano, no diga nada, no haga nada, sólo ore para que Dios haga su voluntad”... Pero esa, justamente, no es la voluntad de Dios. 

 La voluntad de Dios es la de levantarnos como verdaderos atalayas, (Ez. 3: 17) a modo del profeta Jeremías, y exponer todo aquello que, llamándose cristiano, es contrario a Cristo. ¡Huelga ya todo posicionamiento cómodo, temeroso, y por qué no decirlo, cobarde! 

CORTINAS DE HUMO -Jack Chick-




Este libro que podrías leer trata sobre una versión de la realidad que atenta directamente los sistemas de creencias ortodoxos. Se necesita un cierto valor para leerlo de un tirón, porque las dudas de si seguir o no con la lectura harán acto de presencia (casi lo aseguramos). ¿De qué va?... Mejor ni lo decimos. Engancha desde las primeras líneas. El autor ya se encarga de que la introducción sea certera. ¡Ánimo y al toro!



SÍMBOLOS -paloma blanca-





Es simbólico todo cuanto nos rodea. Simbólica sería la cosa que guarda algo. La pintada de una paloma blanca, habitualmente, expresaría "paz". Imaginemos, no obstante, a un soldado que llevara en un desfile militar una bandera (de tregua, aparte) en cuyo interior apareciese una paloma nívea, o un distintivo o cualquier imagen con ambos elementos (militar y ave). Siendo así, un "oxímoron" entra por nuestros ojos en dirección a nuestro inconsciente. La guerra y la paz se confundirían entre plumas y blanco impoluto.

Los significados son diversos en la historia, culturas, etc., incluso podemos decir que se han cambiado valores ideológicos, místicos, religiosos, en función de intereses varios, sistemas de creencias... Connotaciones divinas: diosa madre, fertilidad, Espíritu... La célebre paloma enviada por Noé, que vuelve con una rama de olivo en el pico (la segunda vez, porque en la tercera que fue enviada ya no regresó) -historia babilónica primero y bíblica después-... Expiación, sacrificio, purificación... Bautismo de Jesús... Autoridad sobrehumana, el Elegido, el Rey verdadero, o la intuición de una existencia supra-humana... Más representaciones: armonía, reafirmación... El blanco, el negro, en correspondencia con la dualidad bien-mal o águila-paloma... Redención, metamorfosis, oposición al mal y a la serpiente (uno de sus símbolos de encarnación)... Otras: enamoramiento, fidelidad... Conflictividad mental, angustia existencial...; y algunas algo sospechosas, por pertenencia a globalizaciones, nuevos órdenes y nuevas eras, como el llamado símbolo universal de amor y paz o CDN -asemeja la pata de una paloma-(1)

Las palabras también son símbolos. Decir "pacifismo" suena a edulcorante, a endulzamiento artificioso, de laboratorio, o con otras palabras, a apariencia de naturalidad. Lo que subyace del vocablo paz no precisa muletillas del tipo "ismo", ya que por sí sola conlleva la fuerza de su esencia -aunque... dejamos para otra ocasión la etimología más atávica de "paz": quién sabe, igual no significa lo que pensamos-; el referido "ismo" le resta energía y autenticidad. Es como si al término bondad lo convirtiéramos en "bondadismo" (suena feo, por no decir horrible), y tras él surgiese un movimiento social con intereses subrepticios; por ejemplo, políticos o económicos. 

Una paloma es un ser que inspira libertad y naturaleza, que nos infunde confianza, y que sugiere ingenuidad (vuela y se mueve a "nuestro lado" con cierta indolencia). Es una antítesis de este Sistema: carente de libertad genuina en el ser humano, lo cual se traduce en atentado contra nuestra naturaleza primordial, amén de: sufrimiento múltiple, violencia y guerras... En definitiva, antagonismo en relación con "paz"... Agregaríamos, para finiquitar ya, definitivamente, otro signo más: docilidad: ¿cualidad tal vez infundida al ser humano con algún propósito, en parte disimulado y en parte manifiesto?





Rauvl





Fuentes de las que nos hemos servido para armar los cuatro párrafos: Gonzalo de Berceo, Federico García Lorca y la Biblia.

(1) Símbolo

imagen: pixabay