"Cuando pronuncias, piensas, intuyes o escribes "Jesús", te quitas de un tirón a los demonios de encima". Para comprender bien esto, te recomendamos leer (y ver el vídeo):




"Nuestra búsqueda de la verdad es constante, por etapas, y el inconformismo e imperfección humanos nos deja cerca de una realidad: lo que hoy damos por bueno, tal vez mañana lo eliminemos, de este sitio y de nuestros principios"

Saludos a quienes nos ven desde: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Austria, Bangladés, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Camboya, Canadá, Chequia, Chile, China, Colombia, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Estados Unidos, España, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Japón, Kenia, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Líbano, Malasia, Malta, Marruecos, México, Nepal, Nicaragua, Noruega, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Polinesia Francesa, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumanía, Rusia, Singapur, Sri Lanka, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Taiwán, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela, Vietnam...


COLABORACIÓN MUTUA

Podemos insertar tu obra: plástica, relato, novela, ensayo -si la temática es disidente (no necesariamente), heterodoxa, etc.-, por entregas..., y poemas (de todo tipo)... Otros poetas (Ana Mª Espinosa, Belquis Castillo, David González, Kety Alejandrina Lis, Laura Giordani, Luis Antonio de Villena y Víctor Gómez Ferrer) han intervenido aquí hace años. Muchas gracias a todos.

Punto centrado



       Según se puede leer en Bibliografía del Silencio (Pablo d'ORS), el fin podría ser "reconciliar al hombre con lo que es". No cabe duda de que los preceptos que brotan de continuo sobre la superficie de papel son de origen budista, pero también de tipo new age; términos e ideas tales como: atención, silencio, soledad, camino espiritual, maestro interior, meditación, zen, desprendimiento, soltar, humildad, plenitud, alerta, concisión, contemplación, intuición, presencia, despertar, autodominio, ego, respiración, observador, búsqueda interior, el ahora, quietud, el camino, disolución del yo, renacimiento, miedo, etc. Recuerda la psicología transpersonal en general, y en particular la de Antonio Blay Fontcuberta(1); y a Eckhar Tolle(2).

       Las entradas, Un círculo y en el centro un punto, y punto de inversión, son complementos a ésta. Recordamos las tres dimensiones humanas ya citadas: el individuo como un todo: racionalidad e individualidad; el individuo en sociedad: individualismo; y la esencia intuitiva cuando es predominante; y los símbolos:a) un círculo y en el centro un punto; b) un círculo; y c) un punto centrado..., respectivamente. También fueron tratados temas como la realidad y la apariencia.

       En la cuestión creatividad nos vamos a distraer un poco. ¿Qué es crear?, ¿es lo equivalente a fabricar?, ¿es una cualidad humana de origen divino?, ¿es un producto cuya causa habría que buscarla en la razón o intelecto (desde un punto de vista occidental)?, ¿un creador puede ser un poeta, un arquitecto, un cocinero, un pintor, un cantautor, etc.; en definitiva, un ser humano?, ¿se puede en realidad hablar de creación humana?, ¿no será que confundimos lo que hay detrás del "crear", o del sustantivo "creación" con lo que se esconde tras la idea "creatividad"?, ¿este concepto estaría más cerca de lo artificioso y aquél de lo sublime

       ¿El noûs platónico supondría una intuición o inteligencia-germen suprema, ligada al Noûs anaxagórico(3) -podríamos decir, Dios-?, ¿en ese caso, el pensar instantáneo, significaría "creación"?, ¿el acto de escribir este texto se puede comprender como una acción creativa, y por ende, creatividad, en un orden ilusorio?, ¿el ser humano inventa?, ¿acaso porque no esté todo inventado, y en esa realidad solo quede una elección explicativa, el concepto "descubrir"?, ¿el hombre descubre, manipula lo natural y lo imita, pero nada crea definitivamente?, ¿somos efecto de la naturaleza, y así entender que ella sí es creadora?

       Todas estas preguntas, en qué medida estarán relacionadas con la meditación... Meditar, desde el punto de vista oriental, es relajar la mente cerebral, y lleva al meditador a espacios naturales, donde se funden el instinto, la inteligencia inmediata y sintética, el sentimiento sereno, el inconsciente limpio y vacío de interferencias racionales y externas, pero también es lucidez. "La respuesta" a todo lo anterior la concluimos con tres últimas preguntas: ¿es la luz (la energía) solar el generador creativo?, ¿crear es preguntar?, ¿fabricar es responder?

       "Soy sed, no solamente tengo sed". Palabras del autor que son significativas; el "soy" puede corresponder al "punto", y "tengo", al punto en el interior del círculo; más aún, el punto invertido (apariencia, que no realidad) o al círculo vacío. Dicho en cristiano: "soy" es naturaleza, y "tengo", maya (realidad relativa)(4).     
          

(1) Antonio Blay Fontcuberta. Creatividad y Plenitud de Vida, Iberia, 1987.
(2) Eckhar Tolle. El Poder del Ahora: una Guía para la Iluminación Espiritual. GAIA, 2007.
(3) Inés Durán Martínez. El Noús en Aristóteles: análisis léxico del término. Tesis Doctoral. Universidad Complutense de Madrid, 2002 (Capítulo IV. Platón; pp.176-177-178)
(4) Ibn Asad lo explica muy bien en "El Hijo del León" -Síntesis de la teoría indoaria del Avatar-; p.47. Lulu, 2014.









Un domingo cualquiera



       ¿Qué se puede escribir un domingo cualquiera? -mirándolo bien, no hay domingos "cualquiera", cada uno es singular-. Por ejemplo: un señor, sentado en un banco de un andén de Metro (en Madrid), toca el saxo. Son las diez de la mañana. Viste pantalón oscuro, una camisa clara y un chaleco de punto verde botella. Su edad podría rondar los sesenta... Se funde la música instrumental con el chirrido y el eco eléctrico mecánico in crescendo de un convoy, que a su vez se une (y se cruza) a otro, el que yo esperaba... Ya en el interior del túnel, la oscuridad domina "silenciosa"; las ruedas ferrosas chirrían al contacto con los raíles homónimos: son las voces del tiempo y el espacio... A mi izquierda se escuchan notas humanas, y restallan los aceros del paralelo infinito.


       Mi pasos marcan el ritmo de la escritura, un tic tac escalonado que me eleva hasta la luz de una mañana nubosa y "otoñal". Del Metro a los coches de cercanías, de las profundidades urbanas a los carriles que alivian, porque te alejan... Un chico y su guitarra rompen la monotonía del viaje -una extraordinaria manera de ganarse la vida-; sonaba a Bob Marley... Más sonidos en el vagón: el silencio de los corderos, del sueño, del orgullo, de la inocencia infantil, de la admiración, de la sorpresa, y un largo etcétera de estridencias, música y tonalidades diversas...


       Me dirijo hacia Atocha, lugar elegido por Satán para saltar por los aires el silencio: lo que me inunda, justo cuando piso por el suelo del andén del horror... Hablan las escalas mecánicas -en este mundo "todo" es metálico, artificial, plastificado, ruidoso, desechable (antes se fabricaban bombillas que duraban eternamente, ahora nos engañan como a chinos; es decir, en masa)... No todo es malo -no seas negativo, querido lector-, también hay barandillas que ayudan a las personas mayores; chicas que sonríen y conversan con desconocidos; hormigueos en el estómago, cuando disfrutas por el hecho de estar vivo; aire que respirar, a pesar de la geo-ingeniería genocida; y un infinito etc... Hoy no hablan los altavoces, respetan mi ejercicio de darle a la mano derecha y el bolígrafo sobre el papel cuadriculado de una pequeña libreta: la enumero, voy por la página número 63; la suma de ambos números individuales da 9 (hasta un chimpancé lo sabría), y en numerología dicho dígito, si mal no recuerdo, está relacionado con el planeta Marte, y éste a su vez, entre otros temas, con la guerra: malditos sionistas -este espacio se solidariza con el pueblo palestino (soberano, estafado y masacrado)-.


       Acabo de comprobar, una vez más, que el tiempo mental es más poderoso que el de Cronos. Unos pitidos y unas lucecillas rojas señalan que las puertas se cierran. Algo en mi interior me dice que no escriba más por ahora... Próxima parada [...], dice una voz en castellano, y acto seguido otra lo repite en el idioma del nuevo orden mundial y la globalización (insistimos, somos muy pesados, se escriben estos términos en minúscula por la poca relevancia que tienen desde una perspectiva puramente humana).


       Dios es Grande, y el individuo social es "pequeño", criatura fabricada (en su estado actual y no primordial) a la imagen y semejanza de ellos. Si el lector deseara saber quiénes son ellos, se le sugiere que investigue, de manera autodidacta, que no se acomode a ver cómo se le cuenta que acontecen, han pasado, y sucederán, los asuntos humanos en el mundo, a través de la "pantallita", o mediante los adoctrinamientos oficiales.

       En el tren está el mundo: en lo que simboliza el tren. 




poessía


Palestina y la Desinformación -Georges Zade- (1ª entrega)



Con el permiso del autor, Georges Zade, este sitio publicará, por entregas, el ensayo "Palestina y la Desinformación".

Esta vez, la portada, el índice, el prólogo y la introducción.

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PALESTINA Y LA DESINFORMACIÓN











Georges ZADE

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Indice
1
Prólogo
2
Introducción
3
Semitismo y Anti-Semitismo
4
El Sionismo
5
Las Naciones Unidas y Palestina I
6
Las Naciones Unidas y Palestina II
7
El Derecho al Retorno de los Refugiados Palestinos
8
Jerusalem, Ciudad Cananea
9
Holocausto y Sionismo
10
Judíos Anti-Sionistas
11
¿Reconocer el Estado de Israel?
12
Con sus propias palabras
13
Anexos





Prólogo

Muchas causas justas en el transcurrir de la historia requieren de comprensión y solidaridad de los hombres amantes de la paz y la justicia internacionales, la causa palestina está a la cabeza de las mismas.

Rara vez vamos a encontrar en los anales de la historia humana una estafa mayor a la conciencia de los pueblos como aquella que se cometió y se sigue cometiendo en contra del pueblo palestino.

Hablar o escribir sobre el legítimo derecho del pueblo palestino a una identidad y a una patria, con la consabida tragedia impuesta a ése pueblo árabe, es sencillamente reeditar la tragedia de los indígenas de América y el genocidio cometido contra los africanos.

Desde muy temprana edad, conocí de cerca y viví las consecuencias del crimen cometido en Palestina ya que decenas de refugiados anclaron en mi pueblo chico, en el norte del Libano, trayendo con ellos, aparte de su altivez y dolor, la historia de los crímenes que las hordas sionistas, huyendo de la persecución cristiano-europea, aplican sus sufrimientos a otro pueblo laborioso, pacífico y tolerante. Desde entonces, milité en la justa causa del pueblo palestino que veía en su lucha no sólo la búsqueda de su emancipación y libertad sino también la salvación de los ciudadanos del mundo de fe judía utilizados como carne de cañón en un proyecto imperio-capitalista al servicio de los traficantes de armas y mercaderes del capital.

Grato para mí ha sido no sólo la sorpresiva oferta de prologar el libro de Georges Zade; "Palestina y la Desinformación", sino tambien, por saber de sus dotes intelectuales que le permiten abordar en forma sui generis un tema tan complejo como la tragedia palestina poniendo como testigos irrefutables, a sus aseveraciones, los propios protagonistas sionistas y dirigentes de Israel.

No es nada exagerado recalcar que el problema suscitado por la ilegítima creación de un estado israelí en territorio palestino como la chispa que motorizó todos los acontecimientos en el Medio Oriente desde los años 40 del siglo pasado.

Las guerras, las intervenciones militares occidentales, los golpes de estado, los conflictos fronterizos, la formación de bloques antagónicos, la utilización de la religión como elemento político, la destinación de altísimo porcentaje de los presupuestos nacionales a la empresa bélica, los disturbios, la inestabilidad, el imperio del hambre, la miseria, la necesidad, el analfabetismo, el desempleo, la corrupción y tantos otros males que imperan en el Medio Oriente árabe son consecuencias directas de la presencia de Israel en el corazón de la nación árabe.

El impedimento de la unidad árabe, el atraso en la conquista de la verdadera independencia y soberanía por parte de los estados árabes y la imposibilidad de los pueblos árabes de disfrutar de sus riquezas patrias y en especial las riquezas petroleras, son causas inmediatas y consecuencias bien calculadas por parte de quienes incrustaron en la Palestina Histórica de un estado racial, colonial, exclusivista y excluyente.

La utilización de Israel, por parte de las otrora metrópolis imperiales y coloniales en contra de los anhelos del pueblo árabe en su prosperidad, unión y grandeza, la hemos vivido en cada instante donde el pueblo árabe era precisado en dar pasos firmes en pos de su libertad, su unión y su prosperidad a lo largo de todas las agresiones que el ejército sionista jugó su rol asignado por los imperios europeos y estadounidenses de turno.

Por último, me siento persuadido que con una lectura racional y objetiva del libro, que nos deja para la reflexión el amigo Georges Zade, nos proporcionará una oportunidad dorada para conocer con objetividad los secretos del mal llamado Conflicto Arabe-Israelí y entender a profundidad que estamos ante una verdadera tragedia humana con la complicidad de los grandes países sedicentes amantes de la democracia y los valores humanos y la anuencia criminal de las Naciones Unidas.

Raimundo KABCHI

Punto de inversión


       Este tema, el individualismo, lo iniciamos con unas palabras de PABLO d'ORS(1)"todo egocentrismo, también el mío, llevado a su extremo más radical, muestra su ridiculez e inviabilidad". 

       La personalidad del individuo social se desarrolla con dinámicas de acumulación, donde el factor cantidad es decisivo. Mucho de todo, ese es el asunto: mucha audiencia, muchos lectores, mucho dinero, y así podríamos seguir de manera interminable. Este aumento progresivo matemático en nuestras vidas está estrechamente ligado a la cualidades intelectivas, racionalidad sobre todo, y en detrimento de la cualidad "presentimiento". 

       Otro asunto es el de las expectativas. El autor nos habla, como ejemplo, del amor de pareja y dice: "nadie vive más engañado que un enamorado, y pocos sufren como él"; aquí entraría de lleno el sentimiento de: la espera de que el otro esté a la altura de lo soñado; es decir, que nos colme y satisfaga. Lo expectante en la persona se propaga a todos los ámbitos. Ello nos impulsa a menudo a la dicotomía: perseguir metas o huir de situaciones; en uno u otro caso actuamos como corredores, unas veces de fondo, otras de cortas o medias distancias, pero casi siempre en movimiento cerebral constante (ni en sueños descansamos). El deseo de conseguir nuestros fines es elevado, hacemos uso de cuantas artimañas dispongamos, lo cual nos "obliga" a menudo a actuar frente a quienes nos rodean con un método nocivo: la manipulación. 

EL SISTEMA ELECTORAL DE LA ANTÍTESIS -Ibn Asad-



Nunca he votado. Jamás. Ni en la comunidad de vecinos. Ni tan si quiera movido por la curiosidad de cuando tenía dieciocho años y era inconsciente de la perversa participación del votante en un sistema corrupto que obliga a votar. Dirán que nadie obliga a nada, que es un derecho… ¡que se lo pregunten a los brasileños si votar es un derecho obligatorio! Aunque en España es más sutil: hay una buena colección de frases policiales para esposar al abstencionista; por ejemplo: “si no votas, no puedes hablarme de política”, “si no votas, no puedes quejarte”, o la que es mi preferida, “si no votas, no propones nada para cambiar las cosas”. Pues bien, yo erre que erre: sin votar, les hablaré de política, me quejaré del totalitarismo democrático que sufrimos y plantearé una propuesta, no para mejorar el sistema, sino para cambiar algunas cosillas.
¡Tranquilos! No voy a proponer nada anticonstitucional. No seré yo quien prive a los entusiastas democráticos de su vicio de las papeletas y las papelinas. Al contrario: propongo duplicar el despliegue. Imaginen que cuando van a votar se encuentran con dos urnas: la primera, la vieja conocida en donde los electores depositan el voto por un candidato a gobernante; y la segunda (he aquí la novedad) una urna en donde se vota a aquel que jamás querrías que gobierne. Es decir: una urna para votos positivos y otra urna para votos negativos. Por razones simbólicas, podríamos pintar una urna de blanco y la otra de negro, con algo de la opuesta en ambas, una democracia yin-yang, una ley maniquea electoral. ¿Derecho a elegir? ¡Toma! ¡Pues claro! Y por partida doble: derecho a elegir quién va a gobernar y derecho a elegir quién no va a gobernar bajo ningún concepto.
Bueno, pues si se realizara esta reforma electoral (y jamás se realizaría porque los sociólogos y think-tanker del sistema lo saben como lo sé yo) , ustedes pueden estar seguros con rigor científico que en el 99% de los comicios, el vencedor de la urna blanca sería el mismo que el vencedor de la urna negra. Siempre habría una proporción entre sendas mayorías: el candidato más votado positivamente sería el más votado negativamente por simpatizantes de otras opciones políticas o del voto en blanco. Realizar este experimento demostraría dos cosas:
1.- Jamás el candidato más votado en unas elecciones es el más querido, sino más bien al contrario desde una perspectiva integral; resulta el más odiado (ahí tienen los claros ejemplos de 2000 y 2004 en EEUU con George W. Bush)
2.- El sistema necesita neutralizar la capacidad de rechazo individual para afirmarse y legitimarse contra nuestra voluntad.
Y es que en la dictadura de la corrección política, se desprecia el poder individual de nuestro odio. Se silencia. Se subestima. No cuenta. Hay interés en que “todo sea amor”, aunque sea a un hipócrita nivel aparente en donde la emasculación, la cobardía y la impotencia se alzan como virtudes propias del santo civil. Se trata de una política trampeada porque el sistema electoral se fundamenta en la representación legitimada por el apoyo, obviando que la tensión entre contrarios es el verdadero motor político. ¿Desde cuándo el consenso hizo posible la política? Desde nunca: esa es la ilusión de estas postrimerías históricas. Es la guerra -nos guste o no- lo que mueve una política que hace décadas está narcotizada, secuestrada, lobotomizada en la habitación 101 de Naciones Unidas.
Esto ya no es Política; es Post-política ¿Acaso crees ejercer un derecho cuando votas? ¿Por ventura un “derecho humano”? Pues para ti: renuncio a todos los derechos humanos, a todos y a cada uno, para cumplir mi deber de decir la verdad.

Ibn Asad


poessía


(publicado con el ok del autor)

Un círculo y en el centro un punto



       Hemos decidido quedarnos con el número tres, para explicitar nuestro mundo interior y el que nos rodea. El uno representaría el punto de partida: la personalidad del individuo social. El dos, la sociedad; y el tres la otra dimensión humana, la intuición, adormecida tal vez mucho más de la cuenta. Hoy solo escribiremos del símbolo "un círculo y en el centro un punto". ¿Por qué así? Porque, por un lado, el círculo representaría la sociedad, el sistema o la civilización, lugar donde nos encontramos. Más allá del círculo se hallarían los confines de lo desconocido externo. Entre nosotros y las fronteras que equivalen a límites hay márgenes de movimiento y libertad relativos, muchas veces insignificantes.

       Por otro lado, el punto es nuestra naturaleza esencial, un estado quizá inmutable y aparentemente estático o carente de flujo, lo cual no es exacto, porque hacia lo pequeño hay salida profunda, infinita tal vez, hasta el caso de lo invisible y la incomprensión. Algunos a esta visión la llamarían espiritualidad; nosotros preferimos decir: individualidad o intuición. Entonces, el punto en el centro del círculo es la perspectiva que tenemos de nosotros mismos, un centro del mundo (hay muchos), como no puede ser de otro modo: no vivo en Pekín, no estoy muerto ni dormido (en lo fisiológico), ni pienso por ti, sino que estoy en mi punto, en mi individualidad, con o sin consciencia; en definitiva, en mi universo, vasto e inexplorado, pero único; no es mejor o peor que otros, sino distinto, o quién sabe, igual es parte de un todo indiviso, y no lo sabemos.

       Hemos leído el libro "Bibliografía del Silencio", de PABLO d'ORS(*), y en relación con lo dicho antes comentamos con un sucinto análisis extraído de dicha obra... El individuo social aspira a ser considerado por los demás tal y como él desea; por consiguiente, construye una imagen de sí mismo que "vende" al exterior. En un mundo como el que nos ha tocado vivir, el ser humano se encuentra habitualmente perdido, no por desconocer el camino a seguir, sino por la pasividad mental (esa otra mente no racional-radical) que habita en nosotros. Otro handicap importante que nos descentra y paraliza es el "ruido", no tanto el captado por los oídos, sino el cerebral: es, en la mayoría de los casos, estrépito, no música (y mucho menos celestial). Esos sonidos estridentes vienen, porque de allí proceden, de fuera, de otros individuos y de otras circunstancias, ajenas a ese yo más hondo; causas procedentes del pasado, y a menudo de un pretérito lejano; y proyecciones mentales hacia futuros inciertos.

       El exceso de información acaba, muchas veces, convirtiéndose en complejidad extrema, más en consonancia con lo artificioso que con lo natural (lo connatural a nuestra condición humana). El valor que damos a la cantidad alimenta el ego, cualidad, no obstante, intrínseca de nuestro ser, pero en esta sociedad se antoja es desmedido. Vivimos (y sufrimos) en la dinámica de la acumulación, lo cuantitativo y el egoísmo materialista, y así surge, de manera inevitable, la competitividad, el conflicto y la avidez de comparar (de compararnos al otro).

       Un libro que nos lleva hacia terrenos íntimos, ideal para un amplio trayecto, por ejemplo un viaje en tren de largo recorrido. Trata acerca de la meditación, pero es que la propia lectura de este breve ensayo es ya todo un recogimiento interno. Ideal para reflexionar sobre el tipo de vida que llevamos en la actualidad: prisas, estrés, acumulación, ansias de protagonismo, mal humor y un larguísimo rosario de males psíquicos, físicos, neurológicos, etcétera, propios de esta sociedad decadente, donde el dinero nos deja vendidos. Dejamos para otra ocasión dos temas pendientes: el círculo (sin punto) como sociedad; y el punto aislado, ese destino que el autor viene buscando desde hace años, aunque en el fondo sea tanto, o más importante que aquél, el propio camino. Valgan, para terminar, sus propias y literales palabras: "mi meta no es hoy ser importante, ni siquiera ser alguien. Una aspiración de este género carece de sentido: ya soy alguien, ya soy importante. Cuando haga meditación porque sí, sin más, empezaré a hacer la verdadera meditación".   



(*) PABLO d'ORS. Bibliografía del Silencio. Siruela, 2014.



poessía 


S.O.S. a la Humanidad





Se callan los gobiernos


se callan los ignorantes


se callan los sinvergüenzas


se callan los que hablan,
quienes después se callan


se callan los que hablan
y al mismo tiempo desinforman


se callan los hijoputas


se callan los infrahumanos

se callan los soberbios,
cuando rugen, cuando hablan


se callan los autómatas


se callan los niños
porque son inocentes


se callan los perros
porque son inocentes


se callan los reyes
porque son inhumanos


se callan las personas
cuando son inhumanas


se acallan las voces
desde todos los frentes


se callan las gargantas
porque el miedo las ronca


SE CALLAN LAS GENTES
PERO HABLAN LOS AVIONES


SE CALLAN LAS CIUDADES
PERO HABLAN LAS ESTELAS


SE ENFERMA A LOS HOMBRES,
SE ENFERMA A LAS MUJERES


SE CALLA LA PRENSA,
SE CALLAN LOS PROFESORES


SE CALLA LA TIERRA
Y EL SOL TAMBIÉN SE CALLA


SE CALLAN LAS NUBES VERDADERAS
Y EL ENGAÑO PROSIGUE


PROSIGUE LA GRAN OBRA
EN UN GRAN ESCENARIO


DONDE UN PÚBLICO ANDROIDE
TRAS UN SINIESTRO GENOCIDIO
SE CALLA


GRITAMOS LOS INGENUOS


GRITAMOS LOS MUDOS


GRITAMOS LOS LIBERTARIOS


GRITAMOS LOS MORIBUNDOS


GRITAN LAS ESTRELLAS


TAMBIÉN GRITAN LOS MUERTOS


GRITAN EL AIRE Y LOS MARES


HASTA GRITA EL SILENCIO


GRITAMOS LOS SERES HUMANOS:


¡S.O.S!








poessía

El Mercedes


       "No te conocía con este coche, parecías la jefa de 'algo' ". Eso le dijo una mujer a otra, quien conducía un Mercedes, cuando se disponía a cruzar la calle, luego de ceder el paso al automóvil, y a la vez que éste se detiene a orilla de la joven -ambas se manifiestan reconocimiento mutuo-. Cuando la primera dice lo de, "[...] parecías la jefa de algo", ¿es porque lo intuía?, ¿tal vez no exactamente, sino porque llega a una conclusión lógica y racional? La mayor parte de las veces, observar un coche así, nos indica el rango social de su dueño, solemos dar por hecho su condición adinerada -mantener un carro de ese tipo supondría un gasto anual nada desdeñable para un trabajador obrero-. Llegar a esa idea, no obstante, no es del todo habitual en estos tiempos consumistas, de escaparate y publicidad continuos: mucha gente, ya, conduce máquinas de tecnología sofisticada y alta gama-. Entonces, ¿podríamos intuir algún mensaje recóndito en esas palabras?, ¿tal vez quiso decir, de manera velada, algo similar a: "¡no lo puedo creer; que tú conduzcas (y sea de tu propiedad) este estupendo coche!"? ¿De ser así, lo habría pensado por envidia?, ¿o como crítica implícita, ya que entendería un "sinsentido": que una persona de clase trabajadora obrera poseyera cosas, de lujo, caras o de costoso mantenimiento?


poessía

Dualidad: Cultura-naturaleza. Simbolismo. El Caballero del León. Chrétien de Troyes.




El Caballero del León. Chrétien de Troyes.



       La novela El Caballero del León(1) -existen dudas de si el Rey Arturo fue real en una época situada en el siglo V y en Bretaña, o un mito-leyenda- evoca ideales humanos, individuales y colectivos. Recuerda al famoso clásico “Don Quijote de la Mancha”, al Caballero de la Triste Figura, héroe justiciero, y a Sancho Panza, su escudero. En este caso, Yvain, acompañado de su inseparable amigo, el león, al servicio de la gente desgraciada.  La naturaleza humana tal vez necesita la figura de un líder, político, religioso, guerrero o mitológico (Jesús, Buda, El Quijote, Arturo, etc.; en la actualidad, actores, deportistas...). Bien como entretenimiento para escapar de la rutina; o bien como ejemplo a seguir cuando no se ven soluciones en situaciones angustiosas. Estas leyendas han llevado un curso cambiante, porque nacen como paganas en las tradiciones celtas y nórdicas, y son adaptadas por la religión cristiana. La dimensión espacio-tiempo en que se ambienta esta novela es Inglaterra y el siglo XII, sin obviar que gran parte de Francia -de hecho, en la novela se habla de Brocelandia, un bosque situado en la Bretaña francesa- estuvo bajo dominio autoritario de la rama Plantagenet. En esta época son dos las dinastías reinantes y rivales, la anteriormente nombrada en Inglaterra y Normandía y los Capetos en FranciaA la primera pertenecería el Caballero del León. 

       La leyenda del rey Arturo habla de Ginebradruidasel Mago Merlín, los Caballeros de la Mesa Redonda, etc. Ya en plena época medieval y en tiempos de Chrétien de Troyes, y en adelante, monarcas, eclesiásticos y Templarios, ocuparán, o tratarán de hacerlo, los arquetipos de aquéllos. Detrás de toda esta ficción puede hallarse una intención: que, para todas las clases sociales, quede fijado un orden jerárquico. Los ritos, costumbres culturales, juegos, fiestas, etc., servirán de base didáctica, de ocio, y de adoctrinamiento. Yvain (príncipe, hijo del rey Urién) encarna la figura de un guerrero con el espíritu de la  filantropía, la esencia que brota de su persona es de una calidad innegable, puede dar su vida por un necesitado, sin mayores problemas. Reconoce, no obstante, y en ciertos momentos a lo largo del relato, su temor ante desafíos y luchas a muerte, pero persiste en el reto, con un coraje, podría decirse, desmedido. Además, rompe el acuerdo a que había llegado con quien se casa (la duquesa Laudina de Landuc), y no regresa en el tiempo máximo previsto (un año), pues él da preferencia a los actos nobles y justos, más allá del amor (cortés) sincero a su dama. Es en este contexto cuando puede hablarse de una crisis de identidad (idea reflejada en el prólogo). La fuerza de carácter, no solo la suya propia, sino también la que reúne en sí a partir de la ayuda inestimable, fiel y noble de la imponente fiera (el león), se le viene un poco abajo. Su dimensión natural y espiritual; dicho de otro modo, el sentimiento amoroso que lo hiere, que siente por su señora, lo desmaya, incluso piensa en el suicidio. Podría decirse que “se vuelve loco”.

Rojo



       Una cabellera rubia destacaba sobre un montón de cabezas núbiles que pasaban desapercibidas -aunque lo habían aparentado, pues en el fondo eran sutiles, lumbreras, incluso perversas-. Aquella melena áurea -como una diosa que posaba para orfebres micénicos- lucía blandos y vibrantes rizos. Nos separaba "la pasarela de la mujer invisible", pues el profesor, discutido y admirado, rara vez se doblegaba yendo al terreno de lo mundano (vivía en su autoritaria burbuja docente). Ella sobresalía como una cantante que sale al escenario y, de simple gata, entre bambalinas, se transforma en pantera. Destacaba por su verbo grácil y exacto, como esas gotas que llaman a la ventana, sin permiso, sin fuerza descontrolada, con el contacto idóneo para que retumbe en nuestros tímpanos lo suficiente, y para que queden grabadas en nuestra memoria y pegadas, trémulas, en el cristal.
       La recuerdo esbelta -digo bien, la recuerdo, porque eso es todo cuanto hay ahí fuera, en el exterior (lectura interior de la memoria): recuerdos-. ¿Y si solo fuésemos evocación?, ¿o individualidad: punto de partida y al mismo tiempo de salida? Todo hacia el interior de la individualidad, ésta como un punto de inflexión, pero de ahí hacia una ruta contraria, a lo más cercano (ya en lo externo). En aquella aula, lo más próximo para mí era la musa de cabellos fulgurantes y ensortijados, una fémina individualista o reflejo rimbombante de la esencia de un espejo ocultador de sí misma. 

        Algunas veces reía, no siempre en el mismo color. Para mí reía en azul, era la flor de los pájaros azules. Hay segundos cromáticos que se dilatan perpetuos. Por ejemplo, estar sentado frente al ordenador, a las cinco de la tarde, en un día despejado, en primavera...; y mientras el sol se extiende, dorado, tímido y tenaz, sobre la añoranza de la piel del perfil de un rostro (el de Ela), algo se desvanece, hacia un duermevela, y se mina la escritura que las entrañas dictan. Se descubre el telón. Lo que domina la vista onírica es un color rojo, irradiado y eterno. 


poessía


Titulares, EL PAÍS, 13/septiembre/2014


       En principio, se pensó entrar en el sitio web del periódico ABC, pero un instante después se cambió de opinión y el lugar adonde fuimos a parar fue otro diario de gran tirada: El País. Hacía tiempo que no leíamos la prensa escrita y, aquí, lo primero que despertó nuestra curiosidad: "EL PAÍS: el periódico global". No puede ser más descarado y explícito el título; así, como un dardo encaminado hacia el inconsciente individual y colectivo, el mensaje, diríamos subliminal, entra de lleno en el lector, quien irá familiarizándose con la idea de fondo: la globalización

       13/septiembre/2014; ésta es la fecha con la que nos recibe el diario. Lo que más llama la atención es una fotografía del ex rey: "Don Juan Carlos aparca la jubilación", ese es el titular. No entramos en la lectura de la crónica, tan solo nos quedamos en el encabezamiento. La primera intuición tras lo visto nos deja un poco perplejos; ¿ex monarca y jubilado?

       "Sánchez afronta hoy su primer debate sobre la línea ideológica del PSOE". Cuando alguien como nosotros, que habitualmente no ve televisión, ni escucha ni lee a políticos, periodistas, empresarios, etc.; es decir, que el interés por los mass media es casi nulo, trata de descifrar quién es "Sánchez" (apellido de lo más corriente que pueda haber), se queda como si nada, totalmente perdido; y se piensa: algún político, hombre o mujer, perteneciente al partido socialista. En fin, lo dejamos así: ¡ojos que no ven, corazón que no siente!

       "Las sanciones de EE UU a Rusia golpean a su industria petrolífera". Esta frase tiene lógica, pues los mandatarios estadounidenses tal vez tengan más que claro su déficit en lo concerniente a los crudos: "como no tengo petróleo, sanciono a quien tiene y lo presiono; como es una potencia, con personalidad propia, no puedo declararle la guerra, no vaya a ser que se me vea el plumero". Esa suerte tiene Rusia, muy distinta a la de los países árabes. De todos modos, esta interpretación no es unívoca, hay otras, algunas de ellas no las contemplamos por no estar al día en lo que ocurre en el mundo, acaso las intuyamos. Por ejemplo: puede quedar la impresión de que USA sigue siendo el pistolero más rápido, the number one, el que ostenta más poder: "golpea a la industria petrolífera rusa, la penaliza". Bien..., aunque no tengamos una información actualizada de lo que se cuece en el ahora inmediato, y volviendo a la primera apreciación, sí acudimos a algunas fuentes disidentes que argumentan con rigor académico y científico; nos referimos en esta ocasión a Walter Graziano y a su obra, "Nadie Vio Matrix"(*). En el apartado "El petróleo", del capítulo primero,  El presente: dominio a través de dólares y petróleo, dice, entre otras cosas:  "aunque año tras año la producción mundial de petróleo ha aumentado —y sigue aumentando— entre 1 y 2% anual, y la de gas natural al 3% anual, aumentando además la eficiencia del uso de ambos, no ha habido prácticamente descubrimientos importantes de petróleo en los últimos quince años en ninguna región del mundo. De esta manera,  aunque la producción aumenta en el Golfo Pérsico, ha comenzado a descender en una vasta cantidad de países. En medio de esa situación, el principal perjudicado es  Estados Unidos, que tocó su "techo de producción" en 1970 y hoy importa cerca del  65% de todo el petróleo que consume. Se estima que ese porcentaje deberá seguir subiendo año tras año hasta llegar al 100 por ciento"

       Ya seguimos...






(*) Walter Graciano. Nadie vio Matrix. Planeta, 2007.


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